Practiquemos regularmente el ejercicio de distanciarnos de lo "normal" para analizarlo. Vista de lejos, la normalidad no parecerá tal. Miremos críticamente la sociedad, así nos daremos cuenta de que nuestro mundo - tal y como lo conocemos- es un absurdo y está de cabeza... pero podemos cambiarlo.

9 oct. 2012

de la charla del R y las cualidades de la lucha de clases en Michoacán


asistismos a la charla que dictó R sobre "cosas varias" --tal es su metodología-- con nuestro cuaderno de notas y bolígrafo. En estos casos el ritmo y la temperatura por la mano son preferibles a la grabadora, aunque de todas formas, para no fallar,  prendí la que me regaló Lourdes.

Decía el R, recién llegado de su ciudad natal Mugrelia:

--me simpatizan sobremanera los estudiantes de la Universidad de Morelia y de las normales de las cercanías michoacanas, ellos marchan a la vanguardia, en la práctica, en lo que toca a la invención de formas de lucha adecuadas para enfrentar al militarismo. Con sus acciones de masas los noramalistas lograron, desde las ciudades, hace meses, una valiosa articulación con los movimientos indígenas (zapatistas) y, luego, los estudiantes de la Nicolaíta con los jóvenes proletarios de la periferia urbana de la capital del estado representados por los llamados "rechazados" que fueron excluidos del sistema mediante diversos mecanismos selectivos, cada vez más precisos. La toma de las casetas por los  normalistas en las principales carreteras que comunican a Morelia con las ciudades del país y de Estados Unidos son acciones guerrilleras de masas que sorprenden al enemigo y obstruyen las vías circulatorias del capital. La  toma de la Universidad por estudiantes y rechazados saca el conflicto más allá del "campus" y teje  una alianza estratégica, e inédita, para el movimiento revolucionario. Todo un laboratorio Morelia en el que, por lo demas, el peso social del flujo de fuerza de trabajo migrante juega su papel nada despreciable... Además, no olvidemos que Michoacán fue desde 1988 el bastión histórico del cardenismo hasta que, con el desplazamiento de Cuauhtémoc Cárdenas por López Obrador, el centro neocardenista pasó a Tabasco. En Michoacán, pues, el accionar de las multitudes (estudiantes universitarios, normalistas, indígenas, migrantes, obreros de la siderúrgica, ninis y desocupados) ha tenido que seguir un largo camino para rebasar en la práctica a sus direcciones históricas de izquierda neocardenista, aunque no logre todavía hacerlo en el plano ideológico y programático, es decir teórico. Prueba de esta lucha en el plano de las ideas son las fuertes asociaciones que en ese estado del país se definen ya como socialistas...  mmm, un cierto socialismo campesino y... estatista, vamos a decir lombardista. En realidad estos movimientos radicales tienden a reproducir al infinito y en todas sus múltiples variantes la ideología justiciera del populismo... Por ejemplo, sí, sí, veamos:

--¿cómo está eso de que los estudiantes de las normales exigen entre sus demandas que se suprima de los nuevos progamas la impartición de las materias de inglés y computación? ¿Alguien aquí me podría explicar qué quiere decir esa demanda?

Atrás, desde la sombra, un muchacho desbordado intenta tomar la palabra para responder a R pero éste lo interrumpe con un gesto entre autoritario y desdeñoso, a la vez que prosigue dictando charla.

--Aquí el argumento del imperialismo y su dominación por el idioma ni siquiera lo vamos a tomar en cuenta. Es un argumento primitivo que ignora las redes de comunicación que se abren gracias al idioma y a la tecnología con los millones de trabajadores asalariados de Esados Unidos y Canadá, que ignora también la  propagación en la práctica de muchos modismos desde el inglés que introducen todos los días los migrantes de regreso al terruñito. Debe haber, como dicen los místicos, algún poderoso y ancestral instinto que lleva a los normalistas (neozapatistas) a esta consigna concreta, pero yo no miro su verdad por ninguna parte. Me parece una prueba de la forma en que la ideología nacionalista traba desde adentro las potencialidades internacionalistas de la multitud en su lucha por la liberación y el comunismo.

¿Qué hacemos para evitar que esta ideología mítica de la comunidad perdida --como Estado nación y lengua y piedra jejeje-- se reproduzca por  los mismos movimientos que dicen ser antisistemicos? ¿Qué modales debemos desplegar para con estos movimientos de tal manera que nuestra crítica no sea vista como un acto de enemistad?

Y a estas alturas los muchachos de Morelia y otras ciudades michoacanas invitados a la reunión se rascaban con impaciencia el cuero cabelludo, sus melenas negras e hirsutas ... Como que el R no podría ser muy "popular" entre ellos, me dije.

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