Las lonas más duras, los nocauts más contundentes, soporíferos, se los propinó el alcohol siempre. En la cruda realidad conoció todos los monstruos que ---hasta entonces ignotos--- le habían rondado adentro.
--Hola, mucho gusto.
¡Ay, cabrón!
Era como 1 Cristo, pero 1 Cristo herido.
y otra vez ¡Ay, cabrón!
Grandes enseñanzas.
Pararse ya es 1 triunfo
(¡y lo que se logra ver en la levantada!).
Los esclavos cantaban
Los esclavos cantan.
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