Practiquemos regularmente el ejercicio de distanciarnos de lo "normal" para analizarlo. Vista de lejos, la normalidad no parecerá tal. Miremos críticamente la sociedad, así nos daremos cuenta de que nuestro mundo - tal y como lo conocemos- es un absurdo y está de cabeza... pero podemos cambiarlo.

15 may. 2011

crimen organizado y terror de Estado

De la lucha contra la dictadura del capital en la frontera del mundo, Ciudad Juárez, empiezan a surgir dirigentes con claridad respecto del diagnóstico de la situación que se sufre. Se hace preciso extremar toda la vigilancia del pueblo organizado con el fin de proteger a estos dirigentes de la acción terrorista emprendida desde las Fuerzas del Estado, pues ahora sí que el dominio de la clandestinidad se torna una necesidad imperiosa y práctica.

Para este tipo de nuevos dirigentes populares ya están algunas cuestiones estratégicas lo suficientemente claras:

1.- La "guerra contra el crimen organizado" que provocó muertes y desapariciones masivas entre la ciudadanía de Ciudad Juárez no es sino la aplicación de la estrategia estadounidense expuesta al mundo por George Bush hijo unos días después del memorable 11 de septiembre.

2.- La "guerra contra el crimen organizado" es un instrumento fundamental para combatir la crisis económica en favor de los intereses del capital y en contra de los derechos de los trabajadores. El terror del capital busca desorganizar a la población, aterrorizarla y paralizarla para que resulte incapaz de evitar su pauperización creciente.

3.- La militarización de la región fronteriza debe relacionarse, de manera directa y proporcional, con los "daños colaterales" entre la población civil y la expansión del paramilitarismo.

Lo expone con claridad Julián Contreras Álvarez, del Frente Plural Ciudadano de Ciudad Juárez:


En el caso de Ciudad Juárez, con la militarización empezamos a ver que la gente moría ejecutada sin defenderse; esto echa por tierra cualquier lógica de guerra, donde ambos bandos se disparan. Empezamos a documentar la presencia de escuadrones de paramilitares que actuaban con total impunidad, protegidos por fuerzas militares y federales para cometer masacres como la de Salvárcar.

Fuimos demostrando la participación de fuerzas policiacas federales y militares en extorsiones, secuestros, robos y cateos ilegales, amedrentamiento de la población, desplazamientos, desapariciones forzadas y otras prácticas

Hemos llegado a la conclusión de que la diferencia entre el crimen organizado y las fuerzas federales no existe, sino que forma parte de una misma política de terror contra la población.

 http://www.jornada.unam.mx/2011/05/15/index.php?section=politica&article=008n2pol

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