Practiquemos regularmente el ejercicio de distanciarnos de lo "normal" para analizarlo. Vista de lejos, la normalidad no parecerá tal. Miremos críticamente la sociedad, así nos daremos cuenta de que nuestro mundo - tal y como lo conocemos- es un absurdo y está de cabeza... pero podemos cambiarlo.

27 jul 2011

de la pausa

Como todo científico que se precie --alertó nuestro ponente imaginario--, y el musicólogo también aspira a serlo, el estudioso de la música debe dar la pauta...

(aquí un largo silencio teatral que, analizado en el video, no deja dudas de que se trata de una pose):

Marvelous and tragic symphony of the noises of war!


--¿Entienden o necesitan que les traduzcan?... A ver, Malena (se dirige a una muchacha de buen ver), hazme el favor.

--Sí, maestro (se inclina hacia el pupitre y deja ver sus frondosas tetas):

¡Maravillosa y trágica sinfonía de los ruidos de la guerra!


--Gracias, Malena, aunque ese marvelous...

Marvelous and tragic symphony of the noises of war!




Apunta en el pizarrón con su letra redonda y clara, satisfecha y contenta:

1.- 17 nuevos asesinados en la prisión municipal de Ciudad Juárez. La Pena de Muerte. Notas para un Canon.

Voltea hacia el grupo y hace su glosa:

--Olvídense de los nombres de los muertos pues resultan secundarios cuando asistimos a un fenómeno social. Aparte, ocurre dentro de la lógica, y cualquier ciencia tiene necesidad de ella: miren ustedes la ecuación evidente entre militares y muertos... ¿Hablamos sí o no del reino de la necesidad?

Vuelve a su tiza (es de antes de los proyectores):

2.- Una periodista más asesinada en el estado de Veracruz.

--Y aquí vamos --continua el maestro hasta el grado de gastar ya toda su saliva-- a ligarnos con un intento de construir el método para la historia de la narrativa, un arte contigüa que vive (y nació) unida a la música en corridos y narco-corridos. Con todo, una materia diferente que, si bien exige otro tratamiento, presenta puntos de parentesco respecto a los cortes de época que constituyen el marco histórico. Me refiero a un autor en concreto:

Fredric Jameson reivindica el marxismo como filosofía de la historia y propone una nueva hermenéutica para la interpretación histórica de los textos --crítica de la fenomenología de Northon Frye lo mismo que del estructuralismo de Vladimir Propp--. Discute ahí Jameson, y me refiero a su texto Documentos de cultura, documentos de barbarie (1989), la idea del Manifiesto del Partido Comunista sobre la relación entre el reino de la necesidad y el reino de la libertad. Critica ahí también la posición de Deleuze y Guattari en el Anti-Edipo ante el materialismo histórico, aunque propone recuperar su nueva hermenéutica que no se pregunta qué significa algo sino cómo funciona.

--Y sin embargo, lo que quiero aquí es revelar --anuncia el profe...-- el modo en que Jameson ataca el estudio de las formas y los géneros narrativos mediante una dialéctica entre el periodo histórico y la propia forma históricamente anterior del texto, de tal modo que existe una totalidad social en la que se mueve con sus propias contradicciones la forma del texto. Así que:

(regresa al pizarrón, parece cansado):

1.- El valor estratégico de los conceptos genéricos para el marxismo radica claramente en la función mediadora de la noción de género, que permite la coordinación del análisis inmanente formal del texto individual con la perspectiva diacrónica gemela de la historia de las formas y la evolución de la vida social.

2.- En su crítica de Northon Frye y de esa hermenéutica representada por él en la que el código maestro para interpretar los textos en el devenir de la historia es el de la lucha de los "personajes" entre el Bien y el Mal como el dilema ético, Jameson...

 aquí se gira nuevamente el doctor de modo tal que mira directamente los muslos de Malena...

--...sí, y es que Jameson, como buen dialéctico, no conoce ese terreno de la lucha entre el "Bien" y el "Mal"... Él ubica el nacimiento de la leyenda, que es el género propuesto por Frye como paradigma de la interpretación de textos, en "tiempos de trastornos en que la autoridad central desaparece y bandas errantes de bandidos y ladrones merodean impunemente por las inmensidades geográficas". Luego, en "tiempos de trastornos", las viejas formas que albergaban en su seno el conflicto ético aquel del individuo pre burgués (la chanson de geste y la aventura del oeste yanqui, en épocas distintas) fueron superadas y retomadas en la estructura de la leyenda.

En eso sonó la chicharra para el recreo y yo salí a darme una idem. Cuando regresaba al recinto me asaltó de buena manera un pequeño y simpático jovencito preguntándome un tanto descorazonado si el Jameson ese conocería los teponaxtlis.

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