Practiquemos regularmente el ejercicio de distanciarnos de lo "normal" para analizarlo. Vista de lejos, la normalidad no parecerá tal. Miremos críticamente la sociedad, así nos daremos cuenta de que nuestro mundo - tal y como lo conocemos- es un absurdo y está de cabeza... pero podemos cambiarlo.

17 oct 2011

nuevas de fin de semana

Aparecieron súbitamente los ideólogos mundiales de la indignación (los Chomsky, los Galeano, los González Casanova) con un desplegado a toda plana. Son los mismos que ayer defendieron desde posiciones nacionalistas la sobrevivencia de los estados benefactores, sólo que ahora se ponuncian por un "gobierno global del pueblo y para el pueblo", lo cual, pese a los rastros populistas y la ambigüedad en el lenguaje, significa ya un avance indiscutible frente a la fiebre nacionalista aquella que tan tristemente representó Atilio Borón en su anti-negri junto con los tinterillos que cobraban entonces en Caracas y La Habana bajo la bandera del bolivarianismo.

Y hablando de la intelectualidad del régimen, debemos registrar también, en México, el viraje que se produjo en la correlación de fuerzas cuando Rolando Cordera y José Woldenberg firmaron --junto con Beltrones, Ebrard y Creel-- el llamamiento hacia la construcción de un gobierno de coalición. En ese momento las leyes objetivas de la política desplazaron de la hegemonía a "intelectuales de la transición" desde el foxismo como Jorge Castañeda, Roger Bartra, Jesús Silva Herzog, Héctor Aguilar Camín, Leo Zuckerman, etc. Un hecho relevante para la política terrena que no puede despreciarse. Súbitamente, los viejos mapaches se empoderan, y Nexos sufre cambios.

Roma, con su violencia, fue la muestra el domingo de hasta qué punto es incontrolable el movimiento de Los Indignados, por mucho de que haya sido creado. La pequeña burguesia en masa no soporta un instante más vivir como está viviendo. Eso está muy bueno. Hay que aprovechar la energía que se desprende de su estado de ánimo. Lo que no se debe es pensar que con rollitos contra el interés parasitario del capital financiero se va a sanear el mundo. Nuestras soluciones atacan a la explotacion del trabajo, al capital en su forma principal, el capital industrial.

Los Indignados expresan el masivo movimiento de la pequeña burguesía urbana mundial en contra de la expropiación de sus riquezas por los grandes capitales del imperio. Por un lado, sus movimientos globales muestran el grado de urbanización de la lucha en un mundo que ya nada tiene que ver con el espacio social campesino que teorizaron Lenin y Mao. Por otro, es también positivo que la pequeña burguesía omnubilada desde el salinismo, mire hoy con amarga melancolía sus burbujas haciendo ¡glug!

Y mientras esto ocurre en el planeta, aquí los matazetas siguen exterminando gente. Esta vez fueron 20 en un penal de Matamoros. Ahí se mira con claridad que el espacio en el que actúan los matazetas y paramilitares impunemente es el del Estado.

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