Practiquemos regularmente el ejercicio de distanciarnos de lo "normal" para analizarlo. Vista de lejos, la normalidad no parecerá tal. Miremos críticamente la sociedad, así nos daremos cuenta de que nuestro mundo - tal y como lo conocemos- es un absurdo y está de cabeza... pero podemos cambiarlo.

13 feb. 2012

De los linchamientos en Tláhuac y la dictadura del proletariado

Desde aquellos sucesos, el 23 de noviembre del 2004, ya hubo otros nuevos y similares, se le cebó una vez a Marcelo la presidencia y el jefe de la policía de Fox en aquel tiempo, Martín Huerta, se cayó de un helicóptero y ya no vivió para contarla. En Chalco, antier, el poder popular, seguro de que si respetaba la ley iba a dejar en la impunidad a los criminales, actuó por propia mano. Como una necesidad en respuesta a la guerra genocida del gobierno del capital, aparecen desde hace años en la periferia de la city formas embrionarias de violencia revolucionaria y dictadura del proletariado. Sería bueno, para la próxima, que a los secuestradores y sicarios se les lleve a una celda popular y ahí se les tenga hasta que confiesen para quién trabajan, quién les ordena secuestrar y asesinar a los mejores luchadores y jóvenes de nuestro pueblo, dónde se juntan los secuestrados para ser esclavizados, dónde tienen las tumbas colectivas de nuestros hermanos, y que digan también qué saben de los mercados de corazones, ojos e hígados. Por lo pronto, sabemos en este momento que la liberación de los detenidos en Chalco, cuyos hogares fueron allanados por tropas federales, es tarea prioritaria de todos nosotros.

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