Lo que se dice loco y dar con las getas sobre la sangre. Y ya, estando abajo, ¡puta!, ¿qué hago aquí? Un motor, la carretera, adiós cartera, los dos tres pesos, los sin documentos, el culo invicto aparentemente (sólo un poco cagado), vámonos... Y luego el ver las botas, un, dos, un, dos, un dos ¡qué punteras!, ¡si hasta la luna brilla en ellas! (se queda mirando como un idiota). "Si antes aguantaba un chingo". Los semáforos gotean. El prófugo invoca a los suyos. Está por hincarse, por irse adentro de la coladera.
Al otro día no paró de llorar cuando le miró el rostro a su mujer. ¿Qué te pasó? Adrianita también lloraba. ¿Qué pasó?
Las dos lloraron desconsoladas. El rostro de Hortensia lastimado, el cuello, todo el cuerpo.
--La golpeaste, papá, la golpeaste (y la niña llora).
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