La historia del siglo XX vista desde el cine de ciencia ficción alumbra zonas que nos explican el por qué de la importancia de la gran manifestación de hace unos días en Washington que apuntaba directamente contra Hollywood y la histeria gubernamental contra los cocos. En la ciencia ficción se destilan e hipostasían, según parece decir Gil Olivo, los miedos hacia el futuro de la colectividad en cada momento. Y así, en un corte maravilloso para la clasificación temática y temporal de las películas (entre 1959 y 1968), Olivo marca en uno de los extremos la llegada de los soviéticos al cosmos y en el otro la conquista yanqui de la Luna. Según sabemos, en ese lapso ocurrió una revolución en forma en la enseñanza de las matemáticas desde el nivel de la primaria en las escuelas de Estados Unidos. Tal había sido la sacudida del proyecto soviético que las matemáticas fueron el instrumento para recuperar el tiempo perdido. Fuertes capitales se invirtieron para comprar a los físicos soviéticos que andaban siglos adelante. Pero las matemáticas se aprendieron por el miedo a perder la guerra.
Escribe Ramón:
La conquista del cosmos se hallaba al alcance del hombre. Pero ese mismo año, la URSS detonó en el océano Ártico una bomba de hidrógeno de más de cincuenta megatones. Paradójicamente por primera vez se tuvo una visión directa de la Tierra desde el espacio sideral y al mismo tiempo se aumentaba la posibilidad de destruirla. Como consecuencia creció el miedo a la guerra nuclear.
... La frontera que marca el salto de la Ciencia Ficción desde la serie B hacia su plena madurez tiene en el calendario una fecha concreta representada por el estreno de El último día (On the Beach), de Stanley Kramer, el 8 de diciembre de 1959, la cual se llevó a cabo simultáneamente en 18 de las más grandes capitales del mundo. El productor y director Stanley Kramer invirtió cuatro millones de dólares en la realización del filme, con lo que le dio el carácter de superproducción... Por primera vez se realiza una película en donde el Apocalipsis se cumple.
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