Practiquemos regularmente el ejercicio de distanciarnos de lo "normal" para analizarlo. Vista de lejos, la normalidad no parecerá tal. Miremos críticamente la sociedad, así nos daremos cuenta de que nuestro mundo - tal y como lo conocemos- es un absurdo y está de cabeza... pero podemos cambiarlo.

13 nov. 2011

de encuestas

Y ya encarrerado el ratón... nosotros también le entramos a esa onda de las encuestas:

El 69 por ciento de nuestros encuestados fue de la opinión de que empezaron a ser muertas en la frontera por dos razones primeras:

1,- Los tejidos de la mujer se adaptan más fácilmente a toda clase de trasplantes por el hecho de que están preparados para reproducir e incubar vida. La hicieron de conejillo de indias.

2.- La cercanía de los hospitales de Houston, Texas, monopolio de los trasplantes en los tiempos previos a la revolución tecnológica en el ramo de los muertos frescos y a la "socialización" y democratización privadas de la medicina gracias también a la inmensa multitud de médicos y enfermeras que viven en el desempleo.

(Total, al llegar a casa, nadie quiere preguntar de dónde salió el baro).

Contaron algunos en sus respuestas la historia del dueño de la compañía:

un granjero texano que viendo a tanto mugrante a la mano y estando la ciencia tan necesitada de sacudirse ciertos prejuicios respecto a la experimentación con humanos... usted sabe, no existían entonces leyes precisas que prohibieran o regularan el espíritu empresarial dentro del ramo.

Todo un pionero que ganó su sitio junto a Ford y a otros constructores de la Patria.

Se puso de moda el tanatismo.

Y ya no sólo fueron muertas sino muertos y muertitos y muertitas, gracias a los avances de la biotecnología. Y ya no sólo fue la frontera sino que bajó por el territorio, total, la velocidad por los nuevos medios de comunicación redujeron las distancias y los tiempos, al grado de que se puede despachar un hígado, un riñón, por larga distancia.


En la marcha de la democratización de los títulos universitarios, su devaluación por el ascenso de los saberes emergentes, las academias de la vibra rifaron nuevamente...


--¿Quién dijo que no se puede lucrar con el pendejismo de la gente? Para eso son libres..., y si escogieron su pendejismo, tendrán que pagarlo.

El tipo llevaba una esclava de oro en cada muñeca, camisa de flores y collar de piedras coloridas. Decía no sé qué de los patos que graznan, y que él era águila.

Y mientras el mercado florece, Lolita llama a donar 1 órgano.¡Para que los ancianos de la burguesía rebasen en masa el límite cognitivo de los 120! Habría que imaginar tamaño progreso.

Por suerte en eso llegó la noticia. Y el tipo tuvo que callar. Yo aproveché para darle de plano la espalda (aunque podía verlo de retro por el vidrio de la ventana), y él nomás se quedó mirando hacia el cielo, como si pensara en una posibilidad entre un millón.

Pero para volver a los por cientos, una mayoría relativa de nuestro universo encuestado "fue de la idea" de que había que dudar sobre si la "ética" tiene que ver con los mugrantes, las prisiones o "cosas así", si hablamos de "otros ámbitos". Al sostener sus dichos, las personas de este rango suelen descomponerse y ponerse aún más rojos que cuando alguien cuenta una mentira o aguanta el aire con tanque lleno... Deben ser aún más dañinos, se descubre bien por sus gestos.

Finalmente, se conformó un núcleo duro entre los encuestados, aunque sumamente minoritario, que juzga como inminente la inflexión de la clase media amarilla en roja y azul. Para el 37 por ciento de este pequeño núcleo, esta sería la señal (y el motor) de un vuelco abierto hacia el fascismo.

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