Practiquemos regularmente el ejercicio de distanciarnos de lo "normal" para analizarlo. Vista de lejos, la normalidad no parecerá tal. Miremos críticamente la sociedad, así nos daremos cuenta de que nuestro mundo - tal y como lo conocemos- es un absurdo y está de cabeza... pero podemos cambiarlo.

1 nov. 2011

sobre la génesis del materialismo histórico

Se simplifica en realidad si se dice: el Racionalismo correspondió a la fase juvenil de la burguesía en plena revolución industrial y espíritu democrático por la Gran Revolución Francesa.

El racionalista Hegel no dejaba de luchar en el terreno de las ideas contra Hume, Locke y Kant, representantes del pragmatismo y el agnosticismo en todas sus formas y que, según se desprende de Hegel, dominaban ya por entonces --fines del siglo XVIII y principios del XIX-- la escena del pensamiento filosófico.

Es un mito que Hegel hubiese dominado nunca como pensador frente a las corrientes irracionales. Visto a la distancia  y "derrotado", Hegel resulta ser, más bien y más allá de su papel de ideólogo de la verdad absoluta en el Estado, un crítico radical de la modernidad...

Vemos pues que entre la muerte de Hegel en 1833 y la redacción por Marx de sus Manuscritos juveniles en 1844 ocurre otro momento fundacional de la filosofía occidental que Mario Rossi registra así en su Génesis del materialismo histórico:

Se trata de los años (11) que vieron nacer el materialismo histórico, el existencialismo de Kierkegaard, el humanismo de Feuerbach, el individualismo anárquico de Stirner.

Resulta más rica y compleja la historia si se le mira así, en vez de imaginarla como un camino lineal y carente de jalones. La modernidad, más bien, está cruzada por una serie de contradicciones cuya resolución implica la realización de nuevas revoluciones.

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