Practiquemos regularmente el ejercicio de distanciarnos de lo "normal" para analizarlo. Vista de lejos, la normalidad no parecerá tal. Miremos críticamente la sociedad, así nos daremos cuenta de que nuestro mundo - tal y como lo conocemos- es un absurdo y está de cabeza... pero podemos cambiarlo.

7 feb. 2012

Bolívar Echeverría, la izquierda y el fin del Estado nacional

El ensayo que cierra el volumen Vuelta de siglo de Bolívar Echeverría lleva el sugerente título ¿Ser de izquierda, hoy? y en él su autor asienta la tesis de que el desconcierto y la parálisis de la izquierda se debe a que ha sido incapaz de pensar y actuar la política más allá de las instituciones del Estado nacional, hoy en decadencia. Ahí mismo Bolívar define el Estado nacional moderno como "el pseudosujeto, unos sujetos reflejos, factores o ejecutores, en el plano de lo concreto, de las exigencias de la acumulación de capital; ellos son la puesta en práctica, la 'encarnación' de la 'voluntad' indetenible e insaciable de autoincrementación del valor capitalista". Pero "el Estado capitalista se encuentra en crisis porque, como pseudosujeto histórico o 'sujeto reflejo' que es, se ve y se experimenta ahora desautorizado por el sujeto real, por el capital. Junto a él, y en competencia con él, aparecen otras entidades estatales que no requieren el sustento natural (de la población nacional y el territorio) para ofrecerle al capital una manera de adquirir concreción, de hacer que su voluntad 'cósica' sea percibida, interpretada y asumida como propia por los seres humanos en su vida práctica". El sustento natural de la política moderna (la nación y el territorio) es sustituido por el nuevo Estado multinacional, lo que propicia la proliferación de nuevas figuras de lo político. "La pérdida relativa de importancia, para la acumulación capitalista, de la renta de la tierra en beneficio de la renta de la tecnología está en la base de la pérdida relativa de vigencia del Estado nacional en beneficio de la vigencia de entidades estatales transnacionales". Sería bueno discutir públicamente por aquí las tesis de este libro. Se entendería así porque insistimos en que Leo y Jorgito son pura morralla.

No hay comentarios: