Practiquemos regularmente el ejercicio de distanciarnos de lo "normal" para analizarlo. Vista de lejos, la normalidad no parecerá tal. Miremos críticamente la sociedad, así nos daremos cuenta de que nuestro mundo - tal y como lo conocemos- es un absurdo y está de cabeza... pero podemos cambiarlo.

25 feb. 2012

de la dialéctica relación entre teoría e historia a la hora del método expositivo en El Capital de Karl Marx

al iniciar el tomo II con el análisis de las formas del ciclo del capital industrial (individual), y más concretamente con la forma del ciclo del capital por excelencia, el ciclo del capital dinerario, D-M...P...M'-D', Marx parte del supuesto de que los capitalistas industriales intercambian entre sí sus mercancías embarazadas de plusvalía  (a semejanza del modo en que los productores de mercancías simples --sin plusvalía-- se relacionaban como vendedores en el mercado de la primera sección del tomo I), cuando en la realidad histórica del capitalismo siempre, desde el momento en que se impuso el capital industrial con su mercado mundial, los capitalistas industriales vendieron al comerciante, esto es, al capitalista del comercio.

El presupuesto teórico de la sección primera del tomo II violenta el desarrollo histórico en su sentido cronólogico con tal de explicar el movimiento del régimen (sistema) de producción del presente histórico. Lo que le interesa a Marx es eslabonar las categorías no en función de cómo aparecieron en el tiempo sino de la jerarquía que guardan en el funcionamiento de la valorización del valor capitalista.

Se procede de igual manera cuando en el tomo III se analiza la formación de la ganancia comercial sólo después de haberse definido las determinaciones sobre la formación de la tasa general de ganancia en la industria, a través de la competencia.

Marx hace explícito este problema metodológico de la exposición en el capítulo del tomo III (XVII) en el que estudia cómo es que el capital comercial participa de la tasa general de ganancia del capital industrial y de qué modo resulta el comerciante el que vende el capital mercancía por su precio de producción, y no, como asegura el mercantilismo, por encima de su valor.

Escribe Marx:

"En la marcha del análisis científico, la formación de la cuota general de ganancia aparece teniendo como punto de partida los capitales industriales y su competencia, siendo luego corregida, completada y modificada por obra de la interposición del capital comercial. En la trayectoria del desarrollo histórico, las cosas ocurren exactamente a la inversa. Es el capital comercial el que más o menos determina primeramente los precios de las mercancías  por sus valores, siendo en la esfera de la circulación que sirve de vehículo al proceso de reproducción donde se forma una cuota general de ganancia. La ganancia comercial determina primitivamente la ganancia industrial. Hasta que no se abre paso el régimen capitalista de producción y el productor se convierte a su vez en comerciante no se reduce la ganancia mercantil a la parte alícuota de la plusvalía total que corresponde al capital comercial como parte alícuota del capital total invertido en el proceso social de reproducción". (La ganancia comercial, cap. XVII., tomo III,  p-281, FCE.).

En este pasaje se muestra nítido el modo en que la historia social es concebida a saltos por el fundador del materialismo histórico, y de cómo éste concebía el presente, a la manera de un régimen en constante reproducción ampliada cuya lógica interna tenía su propio modo negador de apropiarse de la evolución histórica.

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