Practiquemos regularmente el ejercicio de distanciarnos de lo "normal" para analizarlo. Vista de lejos, la normalidad no parecerá tal. Miremos críticamente la sociedad, así nos daremos cuenta de que nuestro mundo - tal y como lo conocemos- es un absurdo y está de cabeza... pero podemos cambiarlo.

10 sept. 2012

De política en la Ciudad

A pesar de que no hemos permitido que nos rieguen las calles de muertos como en otros lugares del país, es evidente cómo hemos perdido el control de nuestra vida social y nuestros espacios vitales aquí en la capital de México. Los que deciden donde y quien construye - sea un puente, una carretera o una línea de metro, un parque, un edificio o un conjunto habitacional- son los dueños del capital privado -nacional e internacional- aliados con el gobierno del D.F. que colabora con instituciones del gobierno norteamericano y sus intereses en nuestro territorio. Son ese entramado de mafias las que, en aras de acumular mayores ganancias, toman las decisiones en la ciudad, en nuestro territorio, con los recursos que nos pertenecen, con el trabajo de los nuestros y con el riesgo para nosotros. ¿Acaso no deberían ser las multitudes organizadas las que tomen las decisiones de las obras y proyectos que se realicen en donde viven para satisfacer sus necesidades, las necesidades de la mayoría?


Día a día se incrementa el número de obras de construcción en la ciudad, en especial, muchos nuevos edificios para vivienda. Con la problemática que tiene el D. F. y el área conurbada para el abastecimiento de agua ¿cómo y para qué siguen proyectando incrementar la población en la ciudad y la demanda del vital y escaso líquido? Quizá sea directamente proporcional a las ganancias que los capitalistas pueden obtener en contextos de crisis, tal vez sea un caso más del proverbio que dice: “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

El sistema de relaciones sociales en el que vivimos funciona para beneficiar sólo a una clase de personas, la clase más poderosa y la menos numerosa. En el capitalismo se fomentan y legitiman prácticas como ésta: los dueños de la empresa Bachoco incrementaron en un 13% sus ganancias mientras que las familias de las zonas más marginadas de la periferia de la capital mexicana eliminaron el huevo de su dieta por no poder pagar su alto precio.

¿Además de desempleados, superexplotados y/o sin vivienda,  además de todo nos pretenden matar lentamente de hambre y de sed?

Y para la respuesta ellos se preparan: avanzan día a día en la militarización de la ciudad. Ellos son capaces de todo con tal de conservar sus privilegios y puestos en las instituciones del Estado.

Extendamos la guerra contra todos los invasores, luchemos contra el capital extranjero, pero también contra el capital nacional. Destruyamos su poder eliminando la propiedad privada. Contra el capitalismo y su estado mundial. Vayamos al fondo de la cuestión: por la socialización de los medios de producción.

En el proceso, aplaudimos las formas y expresiones de lucha de las multitudes que se manifiestan y movilizan con el objetivo de hacer cumplir su voluntad por sobre los intereses de las mafias que están en el poder. Saludos combativos a la comunidad de la UACM que está en lucha manteniendo el paro contra la dirección y sus aliados en el gobierno de la ciudad, a los que hoy se manifiestan contra el régimen represor, superexplotador y fraudulento.



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