Practiquemos regularmente el ejercicio de distanciarnos de lo "normal" para analizarlo. Vista de lejos, la normalidad no parecerá tal. Miremos críticamente la sociedad, así nos daremos cuenta de que nuestro mundo - tal y como lo conocemos- es un absurdo y está de cabeza... pero podemos cambiarlo.

21 oct. 2012

para una crítica de la utopía popular

obtuve por Nina Torres una tesis doctoral (FCPyS-UNAM, 2008) de María Estela Arredondo Ramírez titulada "El discurso estatal, el discurso democrático: claves para el análisis de las transformaciones del discurso electoral en México"; sin lugar a dudas un valioso instrumento para el análisis teórico y político de la "transición a la democracia". En esta tesis, dirigida por Lucio Oliver, se explica teóricamente la construcción del discurso jurídico-político en el estado moderno capitalista y, a partir de este trazo, la hegemonía estatal mediante el análisis del discurso jurídico que fundó el IFE y las instituciones electorales de la transición democrática. A reserva de un comentario más extenso sobre este trabajo que recoge lineamientos teóricos de Foucault, René Zavaleta y otros pensadores del Estado burgués, apuntaré por ahora sólo a la cuestión del pensamiento utópico en el movimiento popular de la resistencia anticapitalista que la doctora Arredondo Ramírez observa desde la lente de Ernest Bloch y su "princpio esperanza", rasgo sobre el que hacen énfasis Marx y Engels en su crítica despiadada de "lo popular" --esa construcción ideológica con hegemonía pequeñoburguesa desde artesanos y tenderos-- y en relación con el cual, pero en negativo, deciden autodefinirse en el bando del socialismo científico que Lenin llamaba en su lenguaje de partido "socialismo obrero".

no es la ley, explica la doctora, lo que caracteriza al régimen político en el capitalismo (hay ley para la norma de estados precapitalistas), sino el discurso jurídico político constructor de instituciones y de prácticas sociales. Este discurso que fija en cada momento con la ley la tarea política de la sociedad construye hegemonía sobre los subalternos con riguroso método: estimula conductas, prácticas de construcción institucional o sentidos de la práctica entre los ciudadanos; además, al ser como dicurso, la ley es práctica: el que dice hace sólo por decirlo; el discurso jurídico político normativiza con las leyes, determina los límites de lo permitido y lo no permitido en y por el Estado que es garante de la reproducción ampliada del capital y el régimen de la propiedad privada de las mercancías. Finalmente, el discurso jurídico político garantiza, mediante la construcción de un aparato de fuerza adecuado, el cumplimiento de la legalidad por vía coactiva, esto último central para entender al derecho como una codificación de la violencia (Nicos Poulantzas) aunque no sea propiamente el tema de las utopías que aquí nos detiene.

pero vayamos... Arredondo recoge la idea de Ernest Bloch sobre lo "inacabado" de toda ley, esto es, la brecha entre su cognocibilidad lógica, su racionalidad, y la interpretación mediante la que se recoge desde la perspectiva y el imaginario de los subalternos. Siguiendo a Bloch la doctora marca la relación orgánica entre el movimiento popular subalterno y el pensamiento utópico. Pareciera que el terreno por excelencia de "lo popular" fuera la utopía.

no es entonces irrelevante, decimos, que Marx y Engels definieran su socialismo como científico, es decir en crítica frontal contra las utopías. La salida revolucionaria que teorizaron Marx y Engels contra el capitalismo pasaba en todos los planos por la asimilación de muchos elementos surgidos al calor de las revoluciones burguesas, mejor dicho por su superación, pero no vieron esta superación como la vuelta a la ley moral que regía en las sociedades precapitalistas, comunitarias, sanguíneas.

en México el pensamiento zapatista identifica ciencia con capitalismo sólo porque el régimen porfirista estaba dirigido por "los científicos". Por carecer de dialéctica, la interpretación zapatista no sabe qué hacer con la ciencia en materia de política y se aferra a las tradiciones. La izquierda neozapatista de las ciudades se pronuncia abiertamente por la intuición y el sensualismo. Acaso llega a Feuerbach, o sea, a un materialismo no histórico sino chato....

también las cosas cambiaron.

la segunda guerra mundial y su corolario la bomba atómica en Hiroschima, los campos de concentración nazis, el Plan Marshal... llevaron a pensadores como Adolfo Sánchez Vázquez a ir, al revés de Marx y Engels, del socialismo científico al socialismo utópico.

hoy, a princpios del siglo XXI, como bien lo mira James Jameson, el género por excelencia de la literatura es el Cuento de Hadas, forma medieval montada sobre el imaginario y las costumbres del pueblo.

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