Practiquemos regularmente el ejercicio de distanciarnos de lo "normal" para analizarlo. Vista de lejos, la normalidad no parecerá tal. Miremos críticamente la sociedad, así nos daremos cuenta de que nuestro mundo - tal y como lo conocemos- es un absurdo y está de cabeza... pero podemos cambiarlo.

26 oct. 2012

construir 1 TREGUA en la UACM

acá, en esta trinchera, nadie pone en duda la legitimidad de la lucha democrática de los paristas de la UACM, el sentido de sus reivindicaciones que ha quedado claro en el "Balance"; incluso más: subrayamos la importancia política de la huelga como forma de lucha en la álgida coyuntura electoral y todo lo que repercutió sobre el ánimo del movimiento general junto a otros acontecimientos que tomaron formas semejantes a la huelga y al paro estudiantil en varias provincias del país.

en este momento, aunque solo sea por un instante, gracias a todos esos movimientos de la resistencia, las noticias principales en los diarios del país no se ocupan de los descabezaderos y la nota roja...

pero la huelga o el paro son instrumento concentrado de lucha cuyas acciones, por definición, no pueden prolongarse por tiempo indefinido. Buscan el objetivo principal de articular y cohesionar la voluntad colectiva de los sujetos en lucha y avanzar más o menos en las reivindicaciones que se proponen, según la correlación de fuerzas en cada momento.

una huelga que estalla en algún sitio particular de la sociedad capitalista y se prolonga más de la cuenta, decía Lenin, termina por convertirse en una incómoda carga para los consumidores, o sea  todos los otros ciudadanos que no forman parte del grupo de paristas. Por lo demás, la situación política cambió sensiblemente en el país en las últimas tres semanas. Si se compara con el momento en que los paros estudiantiles llegaron a su punto más álgido en Chiapas, Oaxaca, Michoacán, IPN y otros centros, la huelga de la UACM, hoy, ha quedado aislada (pueden leerse aquí en el blog los apuntes del 19 de octubre).

algunos jóvenes indignados de la UACM, demasiado encabronados --más de lo que aconsejaría un buen manual de guerra-- tras haber sido burlados por semanas en la mesa de negociaciones, insisten en continuar con la huelga incluso habiendo perdido ya toda iniciativa política. Argumentan que no pueden levantar la huelga sin haber obtenido ninguno de sus objetivos concretos, vamos, sin haber ganado nada. Y estos muchachos en su comprensible coraje razonan al modo del positivismo. Quieren ver resultados concretitos, resultados tanjibles y constantes. Menosprecian lo que ha ganado la huelga hasta aquí en conciencia, organización, experiencia. Es un error menospreciar todo lo que se ganó hasta ahora con esta experiencia, pues, entonces, se corre el peligro de dilapidarla.

hoy muchos sabemos debido a los paristas que la UACM es un gran negocio para Ebrard, Esther Orozco y la mafia del GDF gracias a sus laboratorios de genómicas; hoy el grueso del estudiantado en esa institución ya no tiene dudas de cuál es el verdadero rostro de esa izquierda moderna que se refunda desde los cuerpos de la policía. Hoy todos esos estudiantes saben que lo que no hagan por su propia organización e inteligencia no les será dado y que tienen que luchar a largo plazo contra las formas perversas de poder que se nos imponen.

¡que nadie diga que no se ha ganado nada!

pero resulta que, pese a toda la legitimidad de la lucha de los paristas, no hay la suficiente fuerza para lograr en este capítulo los objetivos de la huelga. Quiérase o no, dado el equilibrio entre las fuerzas, tendrá que convivirse dentro de la UACM con las autoridades del GDF --sean cuales fueren sus ungidos-- y esta convivencia será sumamente difícil tras estos 55 días de lucha en que se ahondaron las diferencias.

los paristas de la UACM están obligados a aplicar una táctica de TREGUA que les permita reorganizarse y acumular fuerzas de aquí hasta la próxima coyuntura favorable. Replegarse mediante el levantamiento del paro y el paso a una nueva fase de la lucha ya en clases.

la tregua será precaria, se cristalizará en una convivencia ríspida y estará amenazada en cada momento por romperse para dar inicio a nuevas hostilidades, sólo con organización y programa, destreza táctica y coordinación en todos los planos, los estudiantes hoy en paro podrán imponer sus condiciones durante esta TREGUA y estarán en posibilidades de volverla a romper cuando a ellos más les convenga, esto es en la próxima ola del movimiento revolucionario.

mejor un repliegue ordenado que repetir la historia del CGH en la UNAM, cuya derrota militar costó muy caro al movimiento estudiantil democrático.

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