Practiquemos regularmente el ejercicio de distanciarnos de lo "normal" para analizarlo. Vista de lejos, la normalidad no parecerá tal. Miremos críticamente la sociedad, así nos daremos cuenta de que nuestro mundo - tal y como lo conocemos- es un absurdo y está de cabeza... pero podemos cambiarlo.

17 nov. 2012

Lenin y su estrategia

a no ser que el sector revolucionario del proletariado esté enteramente preparado, en todas las formas, para eliminar y aplastar el oportunismo, es inútil pensar siquiera en la dictadura del proletariado... Tener una aplastante superioridad de fuerzas en el momento decisivo: esta ley de los triunfos militares es también la ley de los triunfos políticos, especialmente en esa encarnizada y fogosa guerra de clases que se llama revolución... En las dos capitales, en los dos centros comerciales e industriales más importantes de Rusia, Petrogrado y Moscú, los bolcheviques tuvieron una superioridad de fuerzas aplastante, decisiva, en un momento en que la ciudad no puede ser igual al campo, en que en las condiciones históricas de la época actual capitalista, el campo no puede ser igual a la ciudad. La ciudad, inevitablemente, dirige al campo. El campo, inevitablemente, sigue a la ciudad. El único problema es qué clase de las clases "urbanas"  logrará dirigir al campo, hará frente a esa tarea, y qué formas asumirá la dirección ejercida por la ciudad... Y al tener la seguridad de triunfar en las dos capitales, en los dos centros de la máquina capitalista del Estado (tanto en el aspecto económico como en el político), con un golpe rápido y decisivo, pudimos, pese a la furiosa resistencia de la burocracia y la "intelectualidad", pese al sabotaje, etc., demostrar con hechos a las masas trabajadoras no-proletarias, con ayuda del aparato central del poder estatal, que el proletariado es su único aliado, amigo y dirigente leal.


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